Este es un proyecto documental y musical de memoria íntima, histórica y latinoamericana que, desde Rosario, Argentina, ciudad natal de mi madre, Lucía Costa (1938-2003), convoca a jóvenes voces y talentos para escuchar, investigar, reconstruir e interpretar sus canciones inéditas. A través de este proceso, aspiro a recuperar la obra musical y literaria creada a lo largo de una vida atravesada por múltiples talentos, vocaciones y mandatos, vividos junto con la maternidad, las migraciones, las sucesivas capas de violencia y olvido, y el silenciamiento de su deseo vital de expresión. Estas circunstancias, que limitaron durante su vida la difusión de su obra, también proporcionan el contexto histórico, familiar y afectivo de un legado fecundo, aunque todavía mayormente inédito, tanto en su dimensión escrita como musical.
Este espacio busca evocar su memoria y rendir homenaje a una existencia sencilla, intensa y creadora. Surge también de un imperativo filial, estrechamente ligado al deseo de preservar la memoria de la última tarde en que canté junto a ella. Aquel día, en lugar de entonar una de sus propias canciones, mi madre me transmitió los versos de la zamba Pero que seas vos, de la compositora argentina Marta Mendicute. Desde entonces, sus estrofas y su estribillo permanecen en mí como una forma de herencia y legado:
"Cuando ya no alumbre
El candil arisco de mi corazón
Volvete a mi tierra
Llevate mis coplas, y cantalas vos
Que mis cerros sepan
Como lo he sentido casi con dolor
Sembrando mis versos
Allá en la quebrada, decíselo vos
Que toda la Puna vibre con el eco
De cada canción
Que alguien las entone de pie
Y cara al cielo, pero que seas vos
Quiero darle al viento un poncho
De notas con flecos de Sol
Que envuelto en mi zamba
Las silbe y las baile, pedíselo vos
Si te pones triste, piensa
Que en la noche embrujada
Estoy yo que si se ha perdido
Mi canto en la sombra, perdurará en vos"
(Te invito a escucharlas aquí en la voz original de su autora👇)
